Durante algunos procedimientos odontológicos, puede producirse un flujo inverso de líquidos y microorganismos hacia el interior de la pieza de mano. Los sistemas anti-retracción ayudan a minimizar este riesgo al impedir el retorno de contaminantes hacia los conductos internos.
Esta tecnología contribuye a reforzar las medidas de control de infecciones y también ayuda a proteger los componentes internos del equipo, favoreciendo un funcionamiento más estable y una mayor vida útil.